Prepara una descripción que puedas evaluar
Anota el sujeto, el entorno, el estilo visual y un detalle que deba conservarse en la generación. Por ejemplo, un concepto de producto podría requerir una taza de cerámica mate, una superficie de madera, luz matinal suave y ninguna letra visible. Si el resultado no refleja el material de la taza, sabrás qué corregir; si la solicitud solo dice «haz una imagen bonita», no lo sabrás.
- Haz que la primera solicitud sea lo bastante breve para poder evaluarla.
- Separa los detalles esenciales de los adornos opcionales.